TERAPIA DE PAREJA · MADRID
Terapia de pareja en Madrid
Cuando una relación entra en un ciclo de discusiones, distancia, desconfianza o desconexión, puede ser difícil salir de él sin ayuda. La terapia de pareja ofrece un espacio para comprender qué está ocurriendo y trabajar nuevas formas de relacionarse.
Parejas casadas o no · Con o sin hijos · Cualquier orientación sexual
¿Cuándo puede ser útil la terapia de pareja?
Comunicación y conflicto
Discusiones que se repiten, sensación de no sentirse escuchado, reproches, silencios prolongados o dificultad para resolver problemas.
Distancia emocional
Pérdida de cercanía, afecto o complicidad, convivencia más funcional que afectiva o sensación de vivir “como compañeros de piso”.
Confianza y crisis
Infidelidades, secretos, celos, desconfianza o acontecimientos que han cambiado la relación y cuesta integrar.
Sexualidad e intimidad
Diferencias de deseo, evitación, frustración sexual o dificultad para hablar del tema sin convertirlo en un conflicto.
Cambios vitales
Maternidad o paternidad, cambios laborales, enfermedad, cuidado de familiares, mudanzas o etapas en las que la relación necesita reorganizarse.
Separación o dudas sobre continuar
Cuando la pareja necesita decidir si quiere reconstruir la relación o separarse de la forma más cuidada posible.
La terapia de pareja no consiste en decidir quién tiene razón
El objetivo no es encontrar un culpable, sino comprender el patrón que se ha construido entre ambos: qué activa los conflictos, cómo responde cada uno y qué mantiene el ciclo. A partir de ahí se trabaja para introducir formas diferentes de comunicarse y vincularse.
No es necesario estar al borde de la ruptura. Muchas parejas consultan antes, cuando perciben que han entrado en una dinámica difícil de modificar por sí solas.
Cómo trabajamos
1. Comprender la dinámica
Identificamos qué situaciones activan el conflicto y cómo responde cada miembro de la pareja.
2. Abrir espacio al diálogo
Trabajamos para que ambos puedan expresar necesidades, emociones y desacuerdos de una forma diferente.
3. Decidir y cambiar
El proceso puede ayudar a reconstruir el vínculo o, cuando corresponde, a tomar decisiones con más claridad.
¿Y si solo uno quiere venir?
Si la otra persona no quiere participar, puede valorarse una consulta individual para trabajar cómo te afecta la situación y qué opciones tienes. La terapia de pareja propiamente dicha requiere la participación de ambos.
Si vuestra relación está atravesando un momento difícil, podemos empezar por una primera consulta
La primera sesión sirve para comprender qué está ocurriendo y valorar si la terapia de pareja puede ser adecuada.